POR QUÉ GEORGE LUCAS HA VENDIDO SU IMPERIO A DISNEY

Transcurría el verano de 1967 cuando el joven y (dicen) prepotente Francis Ford Coppola intentaba rodar, con un presupuesto ridículo, una comedia musical llamada El valle del arco iris. A las dificultades del proyecto (sobre todo la de hacerse respetar, porque Coppola tenía 28 años y sus técnicos eran cincuentones escépticos) se sumó otra preocupación: ¿quién era ese tipo rechoncho, barbudo y veinteañero como él que cada día se presentaba en el plató para observar enfermizamente todo lo que allí ocurría?

45 años después conocemos la respuesta: George Lucas. El hombre que lograría en 1977 el éxito más absoluto con La guerra de las galaxias, que cambiaría el cine con Industrial Light and Magic y que ahora ha vendido a Disney su imperio, Lucasfilm, por 3.125 millones de euros, 325 más de los que pagó la compañía de Mickey Mouse por Marvel, pero apenas la mitad de lo que tuvo que desembolsar en su momento por Pixar.

Un cineasta distinto

Así es: Lucas supo que los éxitos del futuro serían sobre todo entretenimiento, adivinó que los ordenadores eran la espada láser definitiva y ahora, con 68 años, vuelve a sorprender a la industria dando un paso al lado y abandonando el puesto de mando. La máquina sigue en forma: se espera que la venta de objetos relacionados con la saga facture 160 millones de euros en 2013, y todavía hay interés cinematográfico por Star Wars (las tres últimas películas recaudaron 1.400 millones de euros), pero Disney tomará las riendas.

La compañía, claro, se apresuró a anunciar que un nuevo capítulo (el séptimo, que arrancará allí donde terminaba El retorno del Jedi) se estrenará en 2015. Será el año en el que Disney podría arrasar en los cines de todo el mundo con, entre otras, dos películas de Pixar (Día de los Muertos, sobre la célebre fiesta mexicana, y un proyecto aún sin nombre sobre la mente humana), la segunda parte de Los Vengadores de Marvel y, ahora, una de las películas más deseadas e inesperadas de la historia del cine, que Lucas por cierto no dirigirá y de la que tampoco escribirá el guión

¿Buenas o malas noticias para los seguidores de Star Wars? De momento, desconcierto. La Red, y sobre todo Twitter, no fueron demasiado benevolentes: la trilogía formada por La amenaza fantasma, El ataque de los clones y la mejor de las tres, La venganza de los Sith dejó un sabor amargo. La primera (La guerra de las galaxias, El imperio contraataca y El retorno del Jedi) queda demasiado lejos. Y, sobre todo, Internet se carcajea pensando que ahora Mickey, Donald, Goofy y Pluto son compañeros de trabajo de Darth Vader o Luke Skywalker.

A favor, por supuesto, la curiosidad. Star Wars sigue generando un interés casi místico (dos billones de resultados en Google), y la rumorología se ha disparado. Se dice, por ejemplo, que hay un borrador de la nueva entrega circulando por Hollywood, y que profundizará en el alma de Luke Skywalker tras acabar con Darth Vader y guiar el camino de los hijos de Leia y Han Solo, sus sobrinos.

Por hablarse, hasta se mantiene ya un apasionado debate sobre quién dirigirá la película. El primer nombre (lo sugiere, por ejemplo, Foxnews) ha sido el de Spielberg: es amigo de toda la vida de Lucas, ha colaborado con él (ambos fabricaron Indiana Jones, por ejemplo) y trabaja mano a mano con Kathleen Kennedy, elegida por Lucas y Disney como directora de la refundada compañía. Muchos cinéfilos han suplicado que el elegido sea Christopher Nolan, que así podría reflotar una saga tan tocada como Batman, Peter Jackson o David Fincher. Y los más atrevidos lanzan nombres como los de Guillermo del Toro o Neill Blomkamp, joven autor de la deliciosa District 9.

La nueva entrega se ubicará tras El retorno del Jedi, por lo que es de esperar que Luke Skywalker, Leia Organa y Han Solo volverán a la pantalla. Emile Hirsch, Anton Yelchin, Liam Hemsworth e incluso Zac Efron han sido propuestos en Internet para encarnar al primero. La segunda podría ser Rooney Mara, Jennifer Lawrence o Lily Collins. Para Han Solo, los internautas apuestan por dos actores contrastados y de moda: Ryan Gosling y James Franco. ¿Y ustedes?

“Para mí, es hora de entregar Star Wars a una nueva generación de cineastas”, dijo un sombrío Lucas el día que vendió la empresa por la que arriesgó todo en 1971. “Siempre he creído que me sobreviviría, y pensé que era importante establecer la transición estando yo vivo“, añadió como quien habla de un universo propio y real. ¿Qué hará el Rey Lucas ahora? Según él, dar su dinero a causas benéficas (relacionadas, sobre todo, con educación y salud) y dedicar su tiempo a convencer a otros multimillonarios de que sigan su generoso ejemplo. Veremos.

Los otros tres grandes protagonistas

Robert Iger: Mandamás de Disney desde 2005, fue quien decidió la compra de Pixar en 2006, Marvel en 2009 y, ahora, Lucasfilm. Nacido en 1951, casado con una periodista y padre de cuatro hijos, Iger tiene también un alto cargo en Apple.

Kathleen Kennedy: De 1953 y mujer del director de ¡Viven!, fue secretaria de Spielberg antes de coproducir casi todas sus películas. Tras la compra de Lucasfilm, es la nueva presidenta de la compañía y máxima responsable de Star Wars.

Kevin Mayer: Vicepresidente estratégico y de desarrollo, él negoció directamente la compra de Lucasfilm. Es un peso pesado de Disney en mercados emergentes, nuevas tecnologías, cine y música online y estrategías antipiratería.

Fuente: 20minutos.es

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